La Escuela de Policía Región Central y de los Llanos cumple treinta años y se jubila, como buena madre Alma Mater de la formación de varias generaciones de policías del país, contribuyendo además a la formación de policías de naciones hermanas como Panamá, que vio en esta gran institución suelo fertil donde plantar su semilla con la convicción que nacerían oficiales capaces de asumir el compromiso que su país requería.
Estas paredes guardan la historia de miles de jóvenes que llegaron con sueños de emprender un camino de servicio, otros que empujados por la falta de empleo y oportunidades ciertas de estudios vieron en la policía la posibilidad de abrazar una profesión difícil, pero digna, tristemente vilipendiada, rezagada y muchas veces marginada.
treinta años han transcurrido desde aquel 17 de julio cuando se creo por decreto con la finalidad de asumir la responsabilidad de formar y capacitar al capital humano necesario para garantizar la vida y los bienes de los ciudadanos.
En estos pasillos hemos transitado día a día, quienes con mística, entrega, amor, pasión y respeto por lo que hacemos hemos contribuido a que nuestra ALMA MATER se jubile como una digna matrona venezolana, con orgullo, con la frente en alto, feliz de tener hijos profesionales comandando algunas policías del país, triste por aquellos que en el camino perdieron el norte y no se cuentan ya entre sus filas.
Recordemos que esta escuela es y sera por siempre parte de la historia policial de Venezuela, no olvidemos que quienes aquí hemos laborado por muchos años somos ejemplo que en la administración publica hay gente de mucha valía, con mística de trabajo y sensibilidad social.
la ESCUPOL se jubila con la satisfacción del deber cumplido!
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